Wednesday, March 21, 2012

Ishiguro Noburo 1938 - 2012

Nota: Éste artículo fue escrito y publicado originalmente en la revista Komikku número 8 publicada en kioskos y comiquerías en septiembre de 2010.

¿Por qué Ishiguro Noburo son dos palabras muy pesadas a la hora de hablar de anime? Cuando uno se pone a enumerar la lista de obras creadas y dirigidas por este gran director puede ir haciéndose una idea de por qué, títulos como Super Dimensional Fortress Macross, Astroboy, Megazone o Legend of the Galactic Heroes ya nos dan la pauta de con quién estamos lidiando.













Nacido en el año 1938 en la capitalina Tokio, durante su temprana juventud dedicaba sus días a tocar música estilo hawaiana, pero una vez ingresado en la universidad empezó a dibujar mangas que se distribuían ahí mismo. y no sería sino hasta mediados de la década del setenta cuando se involucraría en la industria del anime. Trabajó como animador y fondista en varias obras, y realizó los storyboards de la adaptación animada de 1976 de “La pequeña Lulú”, la mundialmente famosa niña comediante de stand-up creada por el fallecido Irving Tripp.

En 1974 comienza el proyecto Uchuu Senkan Yamato, un clásico de culto universal, conocido en esta parte del planeta como “Viaje a la última galaxia”, y cuyo largometraje fue editado en nuestro país bajo el desorientador título de “Las nuevas aventuras del Capitán Futuro”, por suerte la portada de la película nos mostraba claramente una imagen de Yamato. Esta serie fue la primera en la que Ishiguro Noburo participaba como director del staff, él mismo ha dicho varias veces que tiene muy buenos recuerdos de haber trabajado con el autor de la obra, el mismísimo Leiji Matsumoto, quien aparece como creador pero en realidad nunca hubo un manga antes de salir el anime, después si se han hecho. Ishiguro Dirigió las tres temporadas televisivas de Yamato, y a fines del año pasado nos alegró a todos anunciando él mismo en una Otakon, sobre la producción con actores que se estrena éste diciembre en Japón, al día de hoy sólo tenemos un trailer más que prometedor.


Astroboy (1980): La segunda serie televisiva de Tetsuwan Atom es considerada por sus fanáticos como la mejor de las adaptaciones animadas del pequeño pinocho futurista, algunos de los episodios fueron dirigidos por el mismo Osamu Tezuka, y algunos por su legendario tocayo Osamu Dezaki (quien llevaría a la gloria a Black Jack en los 90’s). Esta serie es una remake a color de la que fue la primer serie de 1963 y a su vez adaptó otras historias del manga que no habían sido adaptadas, como también otras nuevas inventadas. Al igual que en muchas adaptaciones animadas de Tezuka, en esta serie abundan los cross-overs con otras obras del Dios del manga, caso el episodio titulado “La máquina del tiempo”, donde el protagonista de la saga final de Phoenix llega con su máquina del tiempo para buscar a Astro y a Black Jack para defender un reino del pasado de un malvado hechicero y para curar al príncipe Zafiro de una enfermedad que lo tiene al borde de la muerte; el episodio es muy divertido, vemos a Uran y Pinoko compartiendo una aventura juntas, a Black Jack descubriendo la verdad sobre que el llamado príncipe Zafiro es en realidad una princesa, y por supuesto a Astro peleando contra el hechicero maligno y sus monstruos. Todos los episodios son autoconclusivos, excepto por los que adaptan el tomo 3 del manga, la historia llamada “El robot más poderoso del mundo” y conocida como la historia más grosa del pequeño gran héroe; estos dos episodios animados están adaptados a la perfección, con mínimas diferencias, como el hecho de que a Astro nunca se le aumente la fuerza a un millón de caballos por el Dr. Tenma que brilla por su ausencia aquí; fuera de eso, los diseños y el coloreado están geniales, la animación no parece de 1980, es muy fluida para su época, y la crueldad de las muertes de cada uno de los robots más fuertes del mundo a manos del poderoso Plutón no escatiman en frialdad y golpes bajos. Esta serie fue transmitida por canal 13 desde mediados de los 80’s hasta principios de los 90’s.

Macross (1982): Para principios de 1982, Ishiguro Noburo entra como Director en un proyecto más que ambicioso que venía de la mano de un grupo de frikis que se rompieron el orto para fundar su propio estudio, así nacía el Studio Nue, y luego de haber determinado el que sería un poderoso dream-team compuesto a la cabeza por Shôji Kawamori como diseñador de mechas, a Haruhiko Mikimoto como diseñador de personajes, y a Ishiguro Noburo como director; nacía Macross, y nada volvería a ser igual. La serie rebosa de guiños para los seguidores de Gundam, Harlock y Yamato, obras de las que los mismos autores eran fanáticos. Macross marcó un antes y un después en la industria del anime, y consagró a Ishiguro Noburo como un gran director del género Space Opera, título que ya se había ganado luego de Yamato, pero fue tan grosa la forma en la que reinventó el género en vez de meramente reciclar lo posicionó aún más alto en el panteón de los grandes realizadores de este hermoso género. Macross es una serie ambientada en un futuro no muy lejano, bueno ahora sería un pasado no muy lejano; resulta que en el año 1999 cayó sobre una isla del pacífico sur un objeto gigante proveniente del espacio exterior, en esos días, la tierra estaba sumida en una guerra global y la caída del objeto sirvió como razón para cesar el fuego y estudiar al misterioso visitante. El objeto era nada menos que una gigantesca nave espacial, llena con una tecnología a años luz de la nuestra. Al cabo de diez años, los humanos no sólo habían restaurado y adaptado esta nave para el humano, sino que asimilaron toda su tecnología y la aplicaron a toda la industria armamentística. Todo eran festejos y alegrías en el décimo aniversario de la caída del objeto, cuando de repente llegan a la tierra los Zentraedi, una raza de gigantes con algo así como mil naves así de grandes, buscando su nave perdida.

Así comienza esta historia de una gran guerra. Pero aparte, en todo este contexto de guerra intergaláctica hay historias muy humanas, triángulos amorosos, amistades hasta la muerte, amor interracial y finalmente alcanzar la comprensión con los extraterrestres. Macross marcó su paso a fuego con sus todos sus personajes, hoy en día íconos de la cultura del anime universal. En 1985, un joven emprendedor norteamericano llamado Carl Macek, decidió comprar los derechos para editar esta gran serie en las Américas. Macek, seguidor de la cultura del manga y el anime, fue el gran responsable de que en América haya explotado masivamente la movida del anime a fines de los 80’s editando material grosísimo con su video editora “Streamline Pictures”. Macek tenía intenciones de vender la serie Macross para pasarla en televisión, pero en ésa época en Estados Unidos era muy chocante ver en dibujos animados ideas de morir y no resucitar como el coyote en cada episodio, sin héroes arregladitos que ni siquiera se despeinaban, como la liga de la justicia que te ajusticiaba con moralejas más pelotudas que las de He-man y Bravestar juntos, series que estaban buenas pero no tenían el punch que tenía una serie dramática como Macross. Finalmente, tras intentar lanzarla en video y fracasar, a Macek no le quedó otra que prácticamente destrozar Macross al cambiarle bastante el contexto, suavizar contenidos y unirla con dos series japonesas más que no tenían nada que ver entre sí. Así y todo, el proyecto final, conocido en el resto del planeta como Robotech, dejó a Macross como su primera temporada, y posiblemente sea la más añorada por muchos de sus fanáticos (más no por quien escribe). Por suerte, años más tarde, luego del éxito de Robotech, Macek pudo editar en video junto con muchas obras clásicas de anime, una Perfect Collection de Robotech que le hacía honor al título de la colección, ya que te venían dos episodios de Robotech y al terminar empezab
an los dos episodios originales en japonés subtitulado, con esto Macek no sólo reivindicó la obra, sino que incursionó en la edición de animé subtitulado. De esta forma pudimos escuchar las canciones originales en japonés de Minmay, el poderoso opening y el más que nostálgico ending de Macross, porque son ambas características principales de esta serie, el poder y la nostalgia, potenciada por los toques de ritmos y sonidos hawaianos en la banda sonora influída por el mismo Ishiguro, en canciones como Sunset Beach o el mismo ending, Runner.

En 1984, con una fortísima campaña comercial, se estrena en los cines de Japón la que es uno de los mejores largometrajes cinematográficos que puedan catalogarse como animé, “Macross: Ai oboeteimasuka?” (¿Recuerdas el amor?). Con esta película Ishiguro Noburo nos muestra que no sólo en series de TV la tenía clara, sino que a la hora de hacer una película para cine puede hacernos reír o llorar más aún. La película de Macross es aún al día de hoy un tótem infaltable en la colección de todo otaku que se precie de serlo, si al ver esa película no se te pone la piel de gallina y te emocionás, retirate del anime, simplemente no es lo tuyo. A modo de remake de la serie, en dos horas, con una animación y banda sonora increíbles, esta película es un torbellino de emociones, pasión, romance, acción bélica acompañado de una música maravillosa. ¿Te hacés llamar otaku y todavía ni la viste? Corré! Eso sólo te digo. Y para todos aquellos que quieran incursionar en el mundo de la animación japonesa, es una excelente forma de comenzar a conocerlo. En Argentina se editó a fines de los 80’s gracias a la gente de VideoStar, titulada como Macross: La ciudad robot, la película viene doblada al español de España pero las canciones están todas en japonés, la calidad de la edición es buena en cuanto a la imagen y el sonido mono, pero la traducción del doblaje tiene bastantes errores..

En 1985, sólo un año más tarde del estreno y el éxito arrollador de la peli de Macross, Ishiguro Noburo, junto a compañeros del staff de Nue, Tatsunoko, y el estudio AIC, incursiona en el muy reciente mercado de los Ovas, aquellas obras que salen directo en video sin pasar por cines ni por TV.


Megazone 23, de 1985, era un ambicioso proyecto para televisión que terminó en las bateas del videoclub, éste Ova es un clásico principalmente por haber sido producido por un grupo de gente renombrada de la industria. Habían tres diseñadores de personajes, los masculinos fueron diseñados por Toshihiro Hirano (Ninja Robots, Dangaioh), los femeninos por Narumi Kakinouchi (Vampire Princess Miyu), y el diseño de EVE, la famosa cantante virtual estuvo a cargo de Haruhiko Mikimoto (Macross, Gundam). Megazone 23 terminó siendo una trilogía de películas en video, Ishiguro Noburo sólo dirigió la primera, la más añorada por los fans. Lejos de desmerecer las otras dos partes, será simplemente porque los diseños y la estética de la parte uno son los más ochentosos de la saga. Esta película es altamente recomendable, más que nada para que vean que Matrix no sólo no inventó nada, sino que prácticamente robó mucho de esta película (y la estética del Ghost in the Shell de Oshii).

La historia empieza con un veinteañero empleaducho de McDonnald’s fanático de las motos, a quien de un amigo infiltrado en el ejército, le llega una Moto re zarpada que se convierte en robot y lo lleva a una super computadora subterránea, donde también encuentra una ciudad idéntica a la de la superficie pero toda abandonada. Ahí descubre la terrible verdad de que eso no es Tokio en los 80’s, sino que es una nave espacial gigante llamada Megazone 23, la número 23 de una serie de ciudades enviadas al espacio hasta que la Tierra se recuperase de la altísima contaminación del hombre que la volvió inhabitable. La banda sonora está muy buena y las canciones de EVE son una mejor que la otra a lo largo de toda la trilogía.

La primer película se pudo ver en cines de América reeditada como Robotech: La película. Para evitar el final abierto con el que termina, Carl Macek le encargó al mismo staff del Ova que produzcan diez minutos de animación para el final y darle otro giro. La película de Robotech fue un fracaso rotundo en Estados Unidos y en muchos lugares donde se estrenó ni siquiera salió en video después; por suerte Argentina es una excepción y gozamos de nuestra propia edición en VHS de Robotech: La película, incluso doblada aquí mismo en los estudios Video Record, con el mismo narrador de Superman II y todo, además tuvimos el honor de tener en las disquerías la banda sonora. A diferencia de casos como los de la película de Transformers de 1986, dirigida por Shigeyasu Yamauchi pero vendida como dirigida por chuan chin, un chino californiano cualquiera, la película de Robotech dejó en sus créditos a todo el staff original, la película por más que tiene un final diferente y esté editada diferente a la Megazone original, sigue figurando Ishiguro Noburo como director, incluso como adaptador de la obra para ser convertida en Robotech, esto lo aclaro porque hay mucho “purista” dando vueltas que tiran mierda a Robotech y a Carl Macek, quien hizo lo más que pudo por respetar al máximo a la obra original pese a las alteraciones, para poder lograr algo dentro de un mercado como lo era el de la animación norteamericana.

En Legend of the Galactic Heroes, de 1988, ocurre algo parecido, hubo una primera intención de lanzarla directo como serie de TV, pero en esos años todavía no era considerado rentable hacer series animadas basadas en novelas, por más exitosas que éstas fueren. De modo que ésta serie es al día de hoy una de las más largas que se han lanzado en el formato Ova, con un total de 110 episodios divididos en cuatro temporadas, después de terminar cada una de ellas se iban transmitiendo en televisión. También se produjo una película para cines a modo de precuela y dos miniseries de Ovas denominados Gaiden (historias paralelas). La historia cuenta la eterna batalla entre el Imperio Galáctico y la Alianza de planetas libres, al mejor estilo Star Wars pero con más diálogos que machaca, esta serie se destaca por las relaciones entre personajes y como más bien un dramón dentro de un contexto de conflictos políticos universales atemporales, los valores de la lealtad y la libertad que tan recurrentes son en el género. Es muy extraño que esta serie, que es una obra de culto en Japón, respetadísima, sólo fue editada en Francia, Alemania, Arabia, China y Korea, nunca en el resto de Europa ni América, cuando las óperas espaciales siempre son bien recibidas. El más raro sigue siendo el caso de Estados Unidos, porque hay muchísimas ediciones hechas por fanáticos tanto del anime, como del manga y las novelas.
También en 1988, se embarcó en un proyecto más bien para chicos, sobre un personaje que acá conocemos más que bien, estoy hablando nada menos que del Topo Gigio, el legendario ratoncito que tenía largas conversaciones con Berugo Carámbula y osan comparar con cierto pecho-frío de C.A.B.J. tuvo su versión dibujada por japoneses, e Ishiguro Noburo fue el director y además participó en la elaboración del guión.
En 2008, después de casi 13 años sabáticos, lanza una nueva ópera espacial llamada Tytania, que con sus modestos 26 episodios alcanzó cierto éxito pero ya vieron como es la cosa, hoy en día la ópera espacial no vende más, salvo para los que ya somos fans. Una vez más nos ambientamos en una era espacial regida por un Imperio Galáctico, pero resulta que aparece un enemigo tan fuerte y poderoso, que rezagados del Imperio deberán buscar refugio donde el ejército rebelde.
Nos quedan muchos títulos afuera, como Locke the Superman, o la más reciente Pattenrai!! ~Minami no Shima no Mizu Monogatari~ (una peícula histórico-biográfica). Pero a pesar de sus lapsos sin lanzar obras, sigue dando cátedra en la materia, acepta la tecnología de animación por CGI aunque con algo de reticencia, ya que la expresión que tiene el dibujo sobre el cel de animación es incomparable según él, por eso sigue pidiendo que los key frames se dibujen a mano, y le preocupa que cada vez haya menos dibujantes que sepan diseñar buenos mechas en papel y lápiz. Un maestro de la vieja escuela que cada vez que volvemos a ver su obra recordamos por qué nos gustaba tanto el animé.

Nota del 21 de marzo de 2012: Hoy todos recibimos la triste noticia del fallecimiento de éste gran artista, todos los verdaderos fans del anime alrededor del mundo lamentamos su pérdida y lo colocamos en el mismo panteón sagrado que Osamu Dezaki, Satoshi Kon, Tezuka, se nos fue otro grande, y quedamos cada día más a la merced de autores y productores de anime mediocre, yo me quedo con mis VHS viejos, gracias.

2 comments:

gloriosomarciano said...

Hola Pablo:
Yo tenia ese video de Yamato que se llamaba Las aventuras del Capitan futuro pero era yamato y no me acuerdo mucho toda la pelicula. Pero ahora con internet la vi y me dio una sensasion estaba cortada? Te acordas cuantos minutos duraba ese video?

gloriosomarciano said...

tambien me acorde de otro video que abia aca que tenia un dibujo de matsumoto en la tapa pero lo de adentro era otra cosa para nenas un anime como en francia en el siglo19 o algo asi, no era lo de la tapa, lo conoces? vos te acordas el nombre que tenia ese video y que era lo de la tapa?